Así como decimos que los derechos humanos existen porque todas las personas tenemos dignidad, hablar de derechos digitales es reconocer que, sin importar la edad, la orientación sexual, la identidad o las capacidades de alguien, todas y todos deberíamos tener garantizado el acceso a la tecnología.
La tecnología nos da la oportunidad de aprender, conocer o estudiar. Lamentablemente, las redes sociales, plataformas, sitios web o aplicaciones son usadas para violentar y discriminar.
La violencia digital es el uso de la tecnología para agredir o vulnerar, y esto no se queda solo en la pantalla, tiene impactos en la vida de las personas de forma emocional, física, laboral o sexual, y llega a espacios como la familia, la escuela, el trabajo o nuestra intimidad.
El Manual de sexualidad digital y Prevención de la violencia digital para personas con discapacidad visual surge de una iniciativa de Isayda, una mujer con insuficiencia renal y discapacidad visual. Ella trabaja todos los días impulsando el acceso a la salud de las personas con discapacidades y enfermedades, así como sus derechos. Gracias, Isayda, por tu asesoría y acompañamiento.
En el Manual compartiremos información sobre la sexualidad digital, pues, por años, a las personas con discapacidad se les ha negado el derecho al placer. Todavía existen creencias de que, por su discapacidad, el goce y el placer no existen, y aunque sabemos que hay riesgos, también sabemos que es con la información que se puede prevenir, así como encontrar recomendaciones de seguridad digital y un botiquín de auxilios ante la crisis, producto de la violencia.
