Reasignación sexo-genérica

Aspectos fundamentales para llevar el proceso de amparo

Esta publicación surge como parte de los productos generados a partir del proyecto “Infancias y Adolescencias Trans Existen, Resisten y Florecen”, el cual fue financiado por el Fondo Semillas, a quienes desde luego agradecemos por haber confiado en nuestro trabajo.

La transición sexo genérica es un proceso complejo; en primer lugar, lo es para las personas que lo viven en su propio cuerpo, y después, para quienes están a su alrededor (familia y amistades principalmente). Estas complejidades tienen que ver con distintos factores que influyen en la toma de decisiones, y que pueden ser de tipo sociocultural, familiar, religioso, económico, legal o educativo, por mencionar algunas. De manera muy superficial, se puede llegar a pensar que cuando una persona trans cambia de nombre ya ha resuelto su situación, pero ésta es una creencia muy alejada de la realidad, ya que deben tomarse en cuenta las distintas dimensiones que conforman la vida de un ser humano: física, mental, socioemocional, y para algunas personas, también el religioso y/o espiritual.

Entonces, un cambio de identidad sexo-genérica es mucho más que un cambio de nombre; sin embargo, este es un paso muy importante que representa el derecho humano a tener un nombre y una identidad auto percibida, lo cual permite ejercer también otros derechos; por eso, en este material hemos decidido centrarnos únicamente en el proceso legal, porque es de lo que podemos aproximarnos a tratar, al haber llevado 10 casos que formaron parte del proyecto “Infancias y Adolescencias Trans” en su conjunto.

De igual manera, es necesario aclarar que las personas que colaboramos en esta publicación no somos personas trans, no tenemos ninguna autoridad para hablar “por” y “en representación de las personas trans”, por lo que desde luego nos disculpamos si cometemos algún error que vulnere sus identidades, seguimos aprendiendo y estamos abiertas a la escucha.

Nuestra pretensión es mucho más simple, queremos llevar a otros ojos y a otros oídos nuestras experiencias con los procesos de acompañamiento legal; lo cual puede servir a otras personas que tengan la intención de iniciar un proceso de este tipo, ya sea para un caso personal, familiar o de manera profesional.

Esperamos que estas experiencias compartidas sean de alguna utilidad para el reconocimiento y aplicación de los derechos que todas las personas deben tener, independientemente de su identidad de género.