Aspectos básicos de la violencia digital para profesionales del derecho

Esta es una guía pensada para personas profesionales del derecho, pero que no tienen conocimientos en cómo asesorar casos de violencia digital; su propósito es brindar herramientas básicas de asesoría y acompañamiento legal, así como diversas fuentes para profundizar en el tema. Por lo tanto, no pretende dar cátedra de derecho, y tampoco es un material que se especialice en derecho penal; afortunadamente para esos fines ya existe infinidad de doctrina escrita por personas expertas que forma a las y a los abogados de manera más extendida.

Lo que sí podrás encontrar es un material de apoyo que pretende dar algunas respuestas a inquietudes que han surgido desde el terreno jurídico, y que se han presentado en los diversos talleres que impartimos en el tema de violencia digital. Aunque el tema no es nuevo, en el campo del derecho la práctica nos indica que sí lo sigue siendo, pues, aunque ya se han implementado reformas que incluyen conceptos en distintas normativas (Leyes de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia) y tipificaciones (Códigos Penales), aún quedan vacíos importantes al momento de operar el derecho y poner en práctica la justicia.

Otra característica que notarás en este documento es acerca del lenguaje; en este documento, trataremos en la medida de lo posible, apartarnos de los tecnicismos, esto, con la intención de ir mostrando maneras “más amigables” de comunicarnos con las personas desde un lenguaje accesible, el cual sirva para comunicar efectivamente, no para dificultar la comprensión; en este sentido, entendemos el derecho como un medio para alcanzar la justicia, no un obstáculo para alcanzarla. Nos parece imprescindible buscar maneras de explicar los procesos legales de manera sencilla y entendible, preferimos dejar los tecnicismos jurídicos, los formalismos, las palabras rimbombantes, las frases en latín, y citar números de artículos, para usarse en los tribunales, no para las personas que han sufrido un abuso, y que lo único que buscan es que se aplique la justicia.

Cuando se trata con violencia, es indispensable desarrollar una mirada amplia y empática, que se retroalimente de otras disciplinas, y que nos lleve a comprender que algunos términos se usan de manera diferente en otros lenguajes. Por ejemplo, la palabra “víctima”, usada tan comúnmente en derecho, es completamente correcta y aplicable en terminología jurídica, hace referencia a una persona que ha sufrido un daño material, físico o emocional; sin embargo, solo es recomendable referirnos a la persona afectada como “víctima”, en los propios procesos jurídicos, ya que fuera de ese ambiente, se sugiere evitar la palabra y dirigirnos por su nombre; si estamos con otra persona (área de psicología, trabajo social…) lo ideal es referirnos a ella como “persona receptora de violencia”, recordemos que el lenguaje es dinámico y se adecúa a las propias circunstancias.

Sabemos que se han dado importantes pasos, pero no ha sido suficiente, es tarea urgente continuar con la formación jurídica en este tema, a fin de generar casos de éxito, de procurar investigaciones, de lograr denuncias que sigan un proceso justo, con debida diligencia y libre de estereotipos de género.

Esperamos que este Manual sea un apoyo en la procuración de justicia, algo que verdaderamente anhelamos en este país.